Diego Mansilla e Isabel Segura (Los amantes de Teruel)
Ambos de diferentes clases sociales pero muy amigos desde niños, en la adolescencia cambiaron su amistad por un profundo amor. Diego pidio en matrimonio a Isabel, su padre lo nego por las diferencias económicas y este le pide un plazo de 5 años para adquirir bienes y riquiezas . Diego se fue a la guerra pasan 5 años y sin noticias de el si estaba vivo o si olvidó su promesa, el padre de Isabel autoriza a concertar la boda de su hija con Felipe, en ese momento hijo de unas familias más acomodadas. El día de la boda, un jinete corre hacia la iglesia y llega al altar justo para escuchar la bendición del sacerdote a los recién casados. Era de Diego, ahora rico y ennoblecido por su valor y ante lo inevitable de su suerte, pide a Isabel un único beso de despedida; pero la reciente esposa, como ya pertenece a otro hombre, se lo niega y el infeliz enamorado cae muerto, fulminado a sus pies. Al día siguiente en el funerales de Diego aparece una dama vestida de luto, que acercándose al fallecido, le besa y a continuación cae muerta a su lado. Es Isabel, quien no ha podido sobrevivir a aquella única prueba de amor.